François de La Rochefoucauld expuso, hace más de tres siglos, la razón de todas las guerras: «SI NO TENEMOS PAZ DENTRO DE NOSOTROS, DE NADA SIRVE BUSCARLA FUERA».
Categoría: frases célebres
CELEBRIDADES
Más allá de filósofos y demás mentes brillantes reconocidas, a veces las palabras más certeras llegan desde lugares insospechados. Como ejemplo, he aquí una reflexión digna de reconocimiento, obra de Paul Stanley, cantante y guitarrista de Kiss: «LA FAMA NO TE CAMBIA, SINO QUE TE PERMITE SER EL CAPULLO QUE REALMENTE ERES».
LOS DOS GRANDES EJES
Dos son las cosas que mueven el mundo, siguiendo al escritor cubano Alejo Carpentier: «HAY DOS MECANISMOS QUE MUEVEN EL MUNDO: EL SEXO Y LA PLUSVALÍA».
UN MUNDO INFELIZ
Leer a Aldous Huxley le hace a uno reencontrarse con la sabiduría: «LA INVESTIGACIÓN DE LAS ENFERMEDADES HA PROGRESADO TANTO QUE CADA VEZ RESULTA MÁS DIFÍCIL ENCONTRAR A ALGUIEN QUE ESTÉ COMPLETAMENTE SANO».
CÓMO HACERSE RICO
Que nadie se asuste, porque no voy a dar voz a ningún engañabobos de Internet, sino a David Hume: «LA AVARICIA ES EL ESTÍMULO DE LA INDUSTRIA».
UNA DOSIS DE MARXISMO ILUSTRADO
Nunca deja uno de aprender de Groucho: «EL SECRETO DEL ÉXITO RADICA EN LA SINCERIDAD Y LA HONESTIDAD. SI ERES CAPAZ DE SIMULARLAS, LO HABRÁS CONSEGUIDO».
EL ENFERMO DE VERAS
La verdad más absoluta en relación a la ciencia médica la dejó escrita Molière hace algunos siglos: «LA MISIÓN DE LOS MÉDICOS ES RECETAR Y COBRAR; EL CURARSE O NO YA ES A CUENTA DEL ENFERMO».
EL GRITERÍO
Ningún día es malo para volver a Schopenhauer: «UN OBSTÁCULO CAPITAL DEL PROGRESO DEL GÉNERO HUMANO ES QUE LA GENTE NO ESCUCHA A QUIENES HABLAN CON SENSATEZ, SINO A QUIENES HABLAN MÁS ALTO».
MOTIVOS ESPURIOS
Ya que vivimos en un país en el que gusta mucho más hacer o reformar leyes que cumplirlas y hacerlas cumplir, me parece necesario regresar a un jurista de cabecera, Cesare Beccaria: «SI ABRIMOS LAS HISTORIAS, VEREMOS QUE LAS LEYES, QUE SON, O DEBERÍAN SER, PACTOS ENTRE HOMBRES LIBRES, POR LO GENERAL NO HAN SIDO…
CREERSE LISTO NO SIGNIFICA SERLO
A todos aquellos que poseen el don de estropear aquello que tocan, siempre con beatíficas intenciones y ningún atisbo de humildad, dedico estas sabias palabras que George Berkeley escribió hace ya algunos siglos: «PRIMERO LEVANTAMOS UNA POLVAREDA Y LUEGO NOS QUEJAMOS DE NO PODER VER».