
Dentro de la notable programación del Festival de Jazz de Barcelona de 2026, si había un concierto que un servidor consideraba de obligada asistencia, Pat Metheny al margen, era el que ofrecían el Branford Marsalis Quartet y Dianne Reeves para presentar Dedicated to you, el homenaje del saxofonista a la figura de John Coltrane, centrado en el disco que este grabó junto al cantante Johnny Hartman. En el centenario del nacimiento de Coltrane, no son pocos los tributos, no sólo jazzísticos, que se han ido publicando, pero el de Marsalis brilla entre todos ellos, por el singular talento de este músico, por su profundo conocimiento de la música del homenajeado y por la presencia de la que para mí es la mejor cantante de jazz de las últimas décadas, Dianne Reeves. Un Palau de la Música lleno acogió el primer concierto de la gira europea de estos primeros espadas del jazz.
Hacía calor en el Palau, al contrario que en la calle, donde caía la lluvia. A Branford Marsalis le duró puesta la chaqueta exactamente una canción, mientras que Joey Calderazzo resistió una pieza más, la primera ya con Dianne Reeves sobre el escenario, antes de desprenderse de la prenda. El público recibió a los músicos con una gran ovación, y el cuarteto entró con rapidez en materia. He de decir que Marsalis y sus compañeros, que forman uno de los cuartetos más estables y compenetrados del jazz, no se limitaron a ilustrar el álbum, ni centraron su repertorio en las baladas románticas que conforman el disco de Coltrane y Hartman. Lo suyo fue una reinterpretación, no sólo de ese trabajo, sino del que ellos mismos grabaron para Blue Note hace unos meses. A sus 66 años, Branford Marsalis, talento superlativo, puede hacer lo que quiera, y se mantiene en muy buena forma. En el concierto, estuvo muy comedido en los dos primeros tercios, dejando que sus compañeros, en especial Dianne Reeves y Joey Calderazzo, fuesen las estrellas de la actuación. Los solos del pianista y el poderío vocal y riqueza tímbrica de la cantante, dueña además de una especial habilidad para ganarse al público, fueron los que acapararon los aplausos en esa fase. Marsalis, excelso en el saxo soprano, reservó lo mejor de sí para el final, en concreto para dos piezas que no figuran en Dedicated to you pero que son dos piedras angulares de la discografía de Coltrane: Afro Blue, con la que finalizó el repertorio oficial, y My favourite things, el bis con el que finalizó un concierto de los que no se ven muchos por aquí. En este inicio de gira, se notó que la banda estaba con ganas de agradar. Y cuando esa banda la forman Branford Marsalis, Dianne Reeves, Joey Calderazzo, Eric Revis y Justin Faulkner (quizá la mejor sección rítmica del jazz de esta era), el resultado es tan excepcional como el que vimos, escuchamos y disfrutamos anoche en el Palau de la Música. Dado el prestigio de estos músicos, podrían haberse limitado a una actuación funcionarial, a lucir técnica y a conquistar el respetable sin sudar mucho, pero hicieron algo muy distinto: mejorar un gran repertorio con su inmenso poderío escénico, su capacidad para la improvisación y un don para emocionar que consiguió su objetivo, con el auditorio puesto en pie para despedir a una banda que salió por la puerta grande. Uno ha ido a muchos conciertos en su vida, y es de desear que le queden muchos más, pero este fue excepcional, una maravilla en estos días tristes en los que se acumulan las noticias trágicas.
La pieza que da título al disco: