VIAJE A LA LUNA

LE VOYAGE DANS LA LUNE. 1902. 14´. B/N.

Dirección: Georges Méliès; Guión: Georges Méliès, inspirado en las novelas De la Tierra a la Luna, de Jules Verne, y First men in the moon, de H.G. Wells; Dirección de fotografía: Michaut y Lucien Tainguy; Montaje: Georges Méliès; Diseño de producción: Georges Méliès; Dirección artística: Claudel; Producción: Georges Méliès, para Star-Film  (Francia)

Intérpretes: Georges Méliès (Profesor Barbenfouillis/La luna); Henri Delannoy (Capitán del cohete); Brunnet, Farjaut, Kelm (Astrónomos); Bleuette Bernon, François Lallement, Jeanne D´Alcy, Victor André, Depierre, Jules-Eugène Legris.

Sinopsis: Un grupo de astrónomos decide construir un cohete que les lleve a la Luna.

Cuando se habla de grandes pioneros del cine, los nombres de Georges Méliès y de la que sin duda es su obra más conocida, Viaje a la Luna, acostumbran a encabezar todas las listas. Méliès, mago y actor teatral antes que cineasta, dirigió centenares de films de escasa duración, casi todos los cuales se han perdido. Viaje a la Luna supuso un gran avance, tanto en el metraje como en el presupuesto que se destinó a la producción (diez mil francos de los de entonces).

Empezaré diciendo que he visto la versión restaurada en 2011. Es fácil imaginar que el material original no se encontraría en las mejores condiciones, pero ni el coloreado, ni la banda sonora compuesta por el prestigioso dúo de música electrónica AIR, terminan de convencerme. Así que volvamos a Georges Méliès, omnipresente en todos los aspectos técnicos y artísticos de la película. Vista hoy, Viaje a la Luna es arqueología pura, pero no por eso se puede dejar de alabar el espíritu visionario del autor, su brillantez en el terreno de la escenografía y los efectos especiales, y el saludable tono satírico que rezuma la obra: la reunión de los astrónomos tiene mucho de olla de grillos (seguro que eran todos de izquierdas), el cohete que construyen no puede caer en otro lugar más que en el ojo de nuestro satélite, y lo primero que se les ocurre a nuestros congéneres en cuanto se encuentran con los selenitas es liarse a paraguazos con todos los que se encuentran a su alcance. Se conoce que Méliès sabía que, de existir seres inteligentees en el espacio exterior, huirían de nosotros.

Con los medios técnicos disponibles en los albores del siglo XX, Viaje a la Luna es un milagro. Hasta entonces, el cine se limitó a capturar pasajes de la vida real. El film de Georges Méliès inaugura el cine como ilusión, como magia, como arte. Parafaseando a un estomagante personajillo: gracias, Georges Méliès, contigo empezó todo.

 

 

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