USTED PUEDE SER UN ASESINO

USTED PUEDE SER UN ASESINO. 1961. 93´. B/N.

Dirección: José María Forqué; Guión: Vicente Coello, Antonio Vich y José María Forqué, basado en la obra teatral de Alfonso Paso; Dirección de fotografía: Juan Mariné; Montaje: José Luis Matesanz; Música: Augusto Algueró; Producción: Pedro Masó y Tibor Reves, para As Films Producción (España)

Intérpretes: Alberto Closas (Simón Aldelbert); José Luis López Vázquez (Enrique Picart); Amparo Soler Leal (Margarita); Julia Gutiérrez Caba (Brigitte); José Luis Pellicena (René); Elena Balduque (Noemí); Pedro Porcel (Comisario Hilario); Hugo Pimentel (Dupont); Elena María Tejeiro (Julita); José Orjas, Jesús Puente, Dolores Gálvez, Nerón Rojas, Diana Lorys.

Sinopsis: Es Navidad en París. Simón y Enrique aprovechan que sus respectivas esposas van a pasar unos días a una casa de campo para correrse una juerga en compañía de un par de señoritas. Todo se tuerce cuando en el apartamento aparece Dupont, un granuja que trata de chantajear a Simón.

Alfonso Paso fue uno de los dramaturgos más en boga de la España franquista. Sus comedias sin pretensiones eran muy populares, a la vez que muy del gusto de un régimen que tenía mucho que esconder. Con Usted puede ser un asesino, Paso derivó su camino hacia la comedia negra. El éxito de la propuesta provocó la consiguiente adaptación cinematográfica, dirigida por un artesano aplicado, y en ocasiones brillante, como José María Forqué.

Una juerga con muerto es menos juerga, por lo que la noche de farra del decidido Simón y el apocado Enrique se va al traste por culpa de un chantajista que no tiene otra cosa que hacer que morirse en su apartamento, en apariencia a causa de un mal golpe contra una viga. Después del suceso, se suceden una serie de enredos en los que los dos amigos tienen que lidiar, de forma más bien torpe, con el cadáver, sus esposas, una joven que cree haber visto al muerto, unos cuantos policías y la espada de Damocles de la llegada al apartamento de las dos jovencitas con las que Simón y Enrique pensaban pasar la velada antes del macabro incidente.

Usted puede ser un asesino funciona mucho mejor como comedia que como relato policíaco, pues en esta faceta la trama no se sostiene ni con alfileres. En cambio, ya desde la primera escena, en la que los maridos esperan a sus mujeres en el coche para llevarlas a la estación, y ellas no hacen más que retrasar la partida, se puede apreciar que el tono humorístico está bien conseguido. Baste como ejemplo la escena del interrogatorio a Margarita, o la descripción que, aplicada a sí misma, hace este personaje de lo que es una buena esposa: “Soy obediente, compro ropa interior cara y soy tirando a tonta”.

La película, más que disimular su origen teatral, lo proclama a gritos. Sólo el clímax, que transcurre en una habitación llena de maniquíes que recuerda a la de El beso del asesino. de Kubrick, posee entidad cinematográfica y brillo propios. El resto, en cuanto a aciertos y errores, lo da el texto. La música de Augusto Algueró tiene buenos momentos, pero en general la puesta en escena no pasa de lo correcto.

Como suele suceder en la comedia española de la época, lo mejor son sus actores. El dúo que forman Alberto Closas y José Luis López Vázquez no sólo es exquisito en lo interpretativo, sino que además sus personajes se complementan a la perfección. Con todo, quien se lleva la palma es Amparo Soler Leal, en uno de los mejores papeles cómicos de su carrera. Comparada con ellos, Julia Gutiérrez Caba, actriz cuya especialidad era el drama, queda oscurecida. Secundarios como Pedro Porcel o Jesús Puente tienen buenas intervenciones, y hay que resaltar la labor de un buen José Luis Pellicena, cuyo personaje acaba siendo uno de los más importantes de esta comedia.

Usted puede ser un asesino es un entretenimiento sin pretensiones, que se ve con agrado y proporciona la diversión que promete. Mejora cuando Alfonso Paso es fiel a sí mismo en lugar de jugar a ser Agatha Christie y, sin ser el mejor trabajo de José María Forqué, sí es una comedia con momentos destacables y un film que no merece quedar en el olvido.

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