MILES ELECTRIC: A DIFFERENT KIND OF BLUE

MILES ELECTRIC. A DIFFERENT KIND OF BLUE. 2004. 87´. Color-B/N.

Dirección : Murray Lerner; Guión: Murray Lerner; Dirección de fotografía : Kramer Morgenthau, Henry Adebonojo, Nicholas Doob, Bob Elfstrom;  Montaje : Edward Goldberg, Pagan Harleman, Einar Westerlund; Diseño musical: Gautam Choudhury; Música: Miles Davis. Producción: Murray Lerner, para Eagle Rock Entertainment (EE.UU.).

Intérpretes: Miles Davis, Gary Bartz, Keith Jarrett, Chick Corea, Ayrto Moreira, Dave Holland, Jack De Johnette, Dave Liebman, Herbie Hancock, Carlos Santana, Joni Mitchell, Stanley Crouch, James Mtume, Bob Belden.

Sinopsis: Documental sobre el paso de Miles Davis a la música eléctrica a finales de los 60. Incluye la actuación íntegra que su grupo realizó en el Festival de la Isla de Wight de 1970.

A mediados de los años 60, Miles Davis era la gran estrella del planeta jazz. Lideraba un quinteto formado por Wayne Shorter, Herbie Hancock, Ron Carter y Tony Williams, quizá una de las mejores bandas de la historia (no me ciño al jazz), y cualquier cosa que hiciera era reverenciada por la crítica y el público jazzísticos. Pero en aquellos años de extraordinaria riqueza cultural todo se movía en todas direcciones, Miles (influido por Betty Mabry, su esposa de entonces) descubrió el funk y el rock, escuchó con detenimiento a James Brown, Sly & The Family Stone y Jimi Hendrix, y vio que su música tenía que cambiar. El documental de Lerner narra este proceso creativo, con especial énfasis en el momento cumbre a nivel popular de aquella etapa, la actuación en la isla de Wight, ante unas 600.000 personas, celebrado el verano de 1970. Montaje frenético en la filmación del concierto para una música abstracta que en cuestión de segundos pasa del lirismo a la psicodelia, interpretada por unos músicos de extraordinario talento, con una libertad poco vista en un escenario hasta entonces (ni después). Dos discos fundamentales ilustran este período: In a silent way y Bitches Brew, en su momento el disco de jazz más vendido de la historia. ¿O no era jazz? Muchos críticos del género denostaron el experimento y decían que Miles se había vendido y ya no tocaba jazz. El documental nos ofrece el testimonio de uno de ellos, Stanley Crouch. Quizá él y los suyos tuvieran razón. Personalmente, no sé si aquello era jazz o no. Sé que, como dice uno de los entrevistados en la película, una vez te dejas atrapar por esa música (de la que surge todo el jazz-rock de los 70, entre otras cosas), ya no te suelta. El género es lo de menos. “Call it anything“, decía Miles Davis con su arrogancia característica, ésa que le dio la valentía para cambiar, experimentar y crear una música libre que era a la vez intemporal y rabiosamente de su tiempo, antes de sumirse en un período de oscuridad personal del que tardó años en resurgir.

La película está estructurada en tres partes: qué llevó a Miles Davis del trono del jazz a la isla de Wight, el propio concierto, y el análisis de todo ello que realizan quienes fueron sus protagonistas, desde el escenario (Jarrett, Corea, Moreira, Bartz, Holland y De Johnette), desde la admiración (Carlos Santana, Herbie Hancock, Joni Mitchell) o desde el rechazo (Stanley Crouch). Todos ellos hablan de aquella música; durante los 38 minutos que dura el concierto, es ella la que habla. Y dice muchas, muchas cosas, a quien quiera oírlas.

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