MIEDO

El miedo a perder el trabajo, a no encontrarlo, o a que te bajen el sueldo, según la situación de cada cual, está bastante extendido en mi mundo. En otros, esos miedos no tienen mucha razón de ser, pero parece que allá en las alturas acechan temores distintos. Si se detiene a docenas de manifestantes (el show de esta tarde en la cafetería de la Ciutat Judicial de Barcelona no tiene nombre) y se les trata como si fueran terroristas por unos zarandeos y unas pintadas a parlamentarios abandonados a su suerte por quienes debían protegerles (que sin duda esperaban con indisimulado regocijo incidentes de mucha mayor gravedad), si se encarcela a raperos por lo que dicen las letras de sus canciones, si un gobierno decide de un día para otro eliminarse la paga extra de Navidad, es que hay miedo. Justificado, no cabe duda, porque se está incubando un estallido social importante que algunos de nuestros nefastos mandamases parecen querer desactivar con fuego. Estos gestos demuestran que se sienten débiles. No me parece mal que el miedo se universalice, porque en mi mundo ya lo teníamos, y a veces es el mejor instrumento para obrar con sensatez. Ojalá quienes nos han llevado hasta aquí siempre hubieran tenido miedo.

EL PERICO

Muchos artistas catalanes deleitaron con su música al personal en las fiestas de la Mercè, pero yo eché a faltar a uno de gran nivel, que sin duda hubiera elevado la fiesta a cotas siderales: El Gitano de Balaguer. Ahí va uno de sus videoclips, disfrútenlo (con moderación):

OSCAR PETERSON: KEEPING THE GROOVE ALIVE

OSCAR PETERSON: KEEPING THE GROOVE ALIVE. 2003. 54´. B/N-Color.

Dirección : Ron Allen; Guión: Mike Laewen; Director de fotografía : Colin Boettcher;  Montaje : Derek Prosser y Ron Allen; Música: Oscar Peterson (Música adicional de Andrew Huggett); Producción: Hoda Elatawi, para GAPC Entertainment (Canadá).

Intérpretes: Oscar Peterson, Celine Peterson, May Peterson, Diana Krall, Benny Green, Herbie Hancock, Maynard Ferguson, Phil Nimmons, Makoto Ozone. Narración de Christopher Plummer.

Sinopsis: Documental que repasa la vida y la obra del pianista de jazz Oscar Peterson (1925-2007).

Gracias a La 2 de TVE pude ver anoche este documental canadiense que, en poco menos de una hora, resume las más de cinco décadas de trayectoria musical de Oscar Peterson, ofreciendo asimismo valiosos apuntes sobre su vida personal, mucho menos aireada y polémica que la de otros iconos del jazz. Se trata, como no podía ser de otra forma, de un breve resumen de la larga y exitosa carrera del pianista canadiense, vista a través de sus propias declaraciones, de las de algunos de sus familiares y de otros compañeros de profesión, pero sobre todo oída a través de su música, la de uno de los pianistas mejor dotados técnicamente de la historia del jazz, de toque excelso, exquisita elegancia y gran talento improvisador.

Influido principalmente por Art Tatum y Nat King Cole, Peterson lideró dos legendarios tríos jazzísticos, el primero acompañado por Herb Ellis a la guitarra y Ray Brown al bajo, y el segundo con Ed Thigpen a la batería sustituyendo a Ellis, durante los 50 y los 60. El documental aporta interesante material de esa época, así como loas a Peterson que hicieron en aquellos años personajes como Duke Ellington o Ella Fitzgerald. Se habla del Peterson adolescente entregado a la difícil tarea de brillar en el panorama musical, de la gran amistad que le unió al productor Norman Granz, de un intérprete apabullantemente talentoso que era a su vez una persona bromista y alegre con problemas para compatibilizar la vida en la carretera y las obligaciones familiares, al maestro y mentor de jóvenes pianistas que llegaron a ser grandes estrellas, y también al Peterson a quien una apoplejía, que a su vez derivó en una depresión, apartó durante años de su gran amor, en torno al cual giró toda su vida: la música. Todo ello narrado por un gran actor, Christopher Plummer, que además fue amigo y compañero de instituto de Peterson en Montreal. Imprescindible para amantes del jazz y, por extensión, de la buena música.

HASTA CUÁNDO

No conocía al poeta valenciano Salvador Iborra, asesinado hace unos días en la puerta de su casa del Barri Gòtic. Hasta hoy, tengo la inmensa suerte de no conocer a sus asesinos. Muchos vecinos de Ciutat Vella no pueden decir lo mismo, pues han de convivir con esa clase de escoria día sí, día también. Rincón siempre olvidado a nivel oficial, salvo para explotarlo turísticamente, el Casc Antic sabe bien, y desde hace algún siglo que otro, lo que son la prostitución, los robos, el tráfico de drogas y el ninguneo gubernativo en sus muy variadas formas. Servidor empezó a frecuentar la zona vieja hará unos cuatro lustros y sabe algo de eso. Sin embargo, de unos años a esta parte uno tiene la sensación de que hay una especie de contrato no escrito que dice que, si te aventuras a ciertas horas por ciertas calles, es tu problema, porque si algo malo te ocurre, vas a encontrarte completamente desprotegido. Pequeñas, y no tan pequeñas, mafias, campan a sus anchas aprovechando el mucho turismo y la desidia y cobardía de quienes nos gobiernan. Y uno se pregunta por qué, y se pregunta hasta cuándo.  O existe una política orientada a que todas las personas honradas, los buenos de la película, quienes viven y dejan vivir y no cometen delitos, abandonen el distrito de Ciutat Vella, o algo se está haciendo rematadamente mal, pues eso, lo contrario de lo que se debería pretender, es lo que se está consiguiendo. Si entregamos lo más valioso de nuestra ciudad al turismo de vómito y mamada en la calle, a lateros y trileros dirigidos por mafias, a las putas tiendas de souvenirs, a antros de comida basura (o de comida bazofia a precios estratosféricos), a rateros cuya religión es el odio, si no evitamos que haya pisos vacíos ocupados por delincuentes, si nos dedicamos a subvencionar a quienes quieren aniquilarnos, es que hemos perdido completamente el norte. Y así es, desde hace muchos años, en Barcelona y en todos los municipios del área metropolitana que conozco. Lamentablemente, sucesos como el que le ha costado la vida a Salvador Iborra te indignan, pero no te sorprenden.  Y uno se pregunta hasta cuándo.

TODO SIGUE IGUAL

Acabó la Supercopa de baloncesto 2011 con el resultado previsto: triunfo del Barcelona y MVP para Juan Carlos Navarro. El equipo azulgrana ganó dos partidos que hizo mucho para perder poniéndose las pilas a última hora y entregado a su fórmula habitual: defender en serio y dejar que Navarro resuelva. Ante esa propuesta se estrellaron primero un Real Madrid lleno de dudas y después un Caja Laboral todavía en pañales. Con todo, la principal conclusión que han de sacar los equipos participantes, incluido el vencedor, es que estamos al principio del cuento y casi todo está por pulir.

El Barça sigue siendo, obviamente, el equipo a batir. Mantiene a sus mejores jugadores del curso anterior, ha fichado a hombres contrastados y con experiencia y tiene un técnico que, como mínimo, no hace menguar el potencial del equipo. En estos momentos el bloque chirría por varios sitios: la dirección de Marcelinho, la baja forma de Pete Mickeal después de una temporada casi en blanco o el rol aún por definir del resto de nuevos fichajes (de los que Eidson ha de ser el más importante), por poner tres ejemplos. Sin embargo, considero que este equipo a pleno rendimiento es poco menos que imbatible en España y firme candidato a ganar la Euroliga.

El Real Madrid se presentó en Bilbao sin su fichaje estrella, Rudy Fernández. Pudo ganar al Barça y, sin embargo, su proyecto no me dice gran cosa. Ni ha contratado a un entrenador importante, ni dispone, salvo que el lockout de la NBA dure todo el curso y Fernández asuma ese papel, de un líder en la cancha capaz de resolver en los momentos clave. Algunos fichajes me parecen excelentes, como Carroll, y la plantilla tiene mucha calidad, pero creo que al club blanco le espera otra temporada a la sombra del Barça.

El Baskonia es aún un equipo a medio hacer, y mucho me temo que así se va a quedar. De los nuevos fichajes, Seraphin y Reggie Williams tienen buena pinta; al resto de incorporaciones no las veo capaces de aportar gran cosa. Teletovic y San Emeterio tendrán que ser de nuevo las referencias de una plantilla llena de incógnitas comandada por un entrenador, Dusko Ivanovic, cuyo enorme predicamento en Vitoria es para mí un misterio. Le auguro un puesto de semifinalista en la Liga y un papel secundario en Europa.

Al Bilbao Basket le espera una temporada difícil, la del asentamiento en la élite. Además, juega la Euroliga, con el desgaste añadido que ello supone, y habrá que ver cómo se desenvuelve el club viviendo entre los mejores. No obstante, un año más han hecho las cosas bien, renovando a sus mejores jugadores y fichando a veteranos de gran experiencia internacional que ayudarán mucho al equipo en su andadura europea. El listón está tan alto que la decepción es fácil, pero veo al equipo vizcaíno capacitado para no decepcionar a su fiel y numerosa hinchada.

En fin, que la semana próxima empieza la Liga ACB y hay ganas de que eso ocurra. Por mi parte, espero disfrutar del espectáculo y mejorar mis prestaciones en el Supermanager. Ninguna de las dos cosas se me antoja muy complicada.

MARKO, ALCALDE

He leído en un diario que unos jóvenes búlgaros de notable olfato político han decidido presentar la candidatura del burro Marko a la alcaldía de su ciudad natal, Varna. Espero sinceramente que el cuadrúpedo gane las elecciones con mayoría absoluta, y que el ejemplo se extienda por los lugares que habito. Como dicen los impulsores de la candidatura, Marko “no miente, no roba y hace su trabajo”. En estas latitudes necesitamos mamíferos como él, a ser posible antes del 20-N.

PUENTES

Frase de Anatole France muy adecuada para estos tiempos de cinturones estrechos:

“LA LEY PROHÍBE DE IGUAL MANERA A RICOS Y POBRES EL PERNOCTAR BAJO PUENTES”.

LA OCTAVA

Nueva píldora, indicada para lectores de Cortázar y psicópatas en potencia.

62

Esto TIENE que salir bien, milimétricamente ajustado al plan previsto. Tengo que estar tranquilo, yo sé lo que ocurrirá y ellos no. Soy Dios, aquí y ahora, decido quién vive y quién muere. Dicen que la gente se vuelve mejor en la proximidad de la muerte, pero a mí no me ha ocurrido y ellos sólo tendrán tiempo para mirarme y caer.

Llueve. La gente huye a paso ligero, pero la lluvia es rápida y nos alcanza a todos, incluso a los que nunca quisimos mojarnos. Tampoco la última lluvia tiene un sabor distinto a las otras, se ha escrito mucha poesía al respecto, pero yo no creo en los poetas. La mayoría de ellos cagan palabras e intentan hacernos creer que huelen bien.

Cosas que todo ser humano debería hacer en la vida: asesinar a un rey (o a un Papa), adorar a Satanás, verdadero Creador del mundo, follar a discreción sin reparar en edades, sexos, cuentas corrientes o culpabilidades, declarar la guerra al imbécil que lleva dentro y, sobre todo, saber digerir el abismo entre lo que podría haber sido y lo que es.

Esa vieja momia con la que acabo de tropezar no me hubiese mirado con tanto desprecio de haber sabido que llevo una pistola cargada junto al corazón. Brujita de Macbeth, has salvado la vida de puro milagro. Es una pena que nadie te haya odiado lo suficiente; ahora reposarías en un cementerio y no tendrías que pasear tu decrepitud por estas calles.

Anteanoche soñé que estaba vivo… Bien pensado, no voy a matar a nadie. Más bien, voy a devolver a unos cuantos muertos a su estado natural. Quizá otros muertos les echarán de menos, no durante demasiado tiempo porque la muerte sigue… Algunos volverán a reencarnarse en ratas, serán felices y tendrán muchos hijos; la mayoría no es, nunca fue y nunca será.

El niñato de uniforme que vigila la puerta podrá contar a los nietos que por desgracia algún día tendrá cómo un tipo de aspecto vulgar entró en las oficinas y se cargó a cuatro o cinco indeseables antes de volarse la cabeza ante los atónitos empleados, salpicados por la sangre y las vísceras de sus jefes. Alguno guardará la camisa como recuerdo.

Cosas que nunca podré ver: el tercer Oscar de Michael Caine, a mi ex novia haciendo el pino vestida con falda larga y sin bragas, la resurrección de Orson Welles y Jimi Hendrix, la boda de mi peor enemigo, la muerte del último sacerdote, la destrucción de los karaokes, un dúo entre Paco de Lucía y Pat Metheny, el final del mundo.

Ayer jugué a los dados. Me fue bien, aposté mi vida y las de ellos y perdí. Hice algunas trampas, pero uno puede permitirse hacerlas si quienes pueden denunciarle son nada más y nada menos que sus futuros compañeros de habitación en la morgue. Pobres criaturas, tanto tiempo planeando las vacaciones y ahora que llega el verano voy y me los cargo.

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Era un poco raro, pero quién iba a imaginar que Menos mal que me hice la estrecha cuando me tiró los trastos, ahora sería la novia de un psicópata, aunque bien pensado podría salir en la tele y decir Lo pusieron a prueba y reventó, no pongan esa cara porque pocos están libres de Le gustaban las películas violentas, y por eso…

TOROS

A estas horas habrá finalizado en la Monumental la última corrida de toros de la temporada, que es también la última que va a celebrarse en el coso barcelonés antes de la prohibición de dichos espectáculos, que entrará en vigor el 1 de enero de 2012. Nunca he ido a los toros, ni me gustan, pero me gustan aún menos los prohibidores, sobre todo cuando se disfrazan de progresistas. No obstante, les animo a persistir en su cruzada purificadora de los malos instintos ajenos y a prohibir las patatas bravas, la masturbación, la cerveza con alcohol y cualquier otra cosa que no les guste y sea susceptible de provocar el placer ajeno, que en el fondo es lo que no soportan. El único factor que ha de decidir la supervivencia de un espectáculo es el interés del público (bastante decreciente por lo que se refiere a los toros, y no sólo en Catalunya), además del respeto a la ley. Lo demás entra dentro del terreno de la censura, o de la gilipollez. Eso sí, me congratulo por vivir en un país que tiene tan pocos problemas serios que, para una vez que hace uso de la iniciativa legislativa popular, la emplea para prohibir las corridas de toros. Y olé.

VISCA QATAR (FOUNDATION)

Ayer, la asamblea de socios compromisarios del Fútbol Club Barcelona dio su visto bueno al contrato de patrocinio firmado por la directiva del club con Qatar Foundation, sociedad que representa a un miniestado en el que la libertad y la democracia brillan por su ausencia, pero ante el que hay que arrodillarse porque tiene mucha pasta. Lógicamente, la directiva y los socios del Barça están en su derecho de firmar o ratificar contratos de patrocinio con quien quieran, aunque eso sí, hablar luego de valores y principios, sobra.

En cambio, y al contrario que el entrenador del primer equipo de fútbol (retratado quedas, Pep), celebro la tarea de deslaportización emprendida por la directiva presidida por Sandro Rosell. Impresentable, chulo, fanfarrón y presunto malversador, demócrata amigo de los dictadores (papá e hijita) de Uzbekistán e independentista de champán francés y putas caras, Laporta es más un motivo de vergüenza ajena que otra cosa para los culés, y cualquier huella suya que pueda quedar en el club estará bien borrada.